Elegir una pantalla publicitaria para un comercio, empresa o espacio de atención al público no consiste simplemente en comprar el modelo más grande que permita el presupuesto. El tamaño adecuado depende de dónde se instalará, desde qué distancia se visualizará y qué tipo de contenidos queremos mostrar.
Una pantalla demasiado pequeña puede pasar desapercibida, mientras que una excesivamente grande en un espacio reducido puede resultar incómoda y dificultar la lectura del contenido.
Además, las pulgadas no son el único factor que debemos tener en cuenta. La resolución, el brillo, la orientación de la pantalla o la distancia respecto al público son igualmente importantes.
En esta guía veremos cómo elegir el tamaño de una pantalla publicitaria según su ubicación y utilización para conseguir una comunicación visual realmente efectiva.

Una pantalla de Digital Signage tiene una función fundamental: conseguir que el mensaje llegue al público.
Por tanto, el tamaño debe permitir que los contenidos sean visibles y comprensibles desde la zona donde se encuentran las personas a las que queremos dirigirnos.
Una elección adecuada ayuda a:
La clave no es buscar la pantalla más grande, sino la que mejor se adapte al espacio y a la distancia de visualización.
Cuando hablamos de una pantalla de 43, 55 o 65 pulgadas nos estamos refiriendo a la medida de su diagonal.
Por ejemplo, dos pantallas con la misma relación de aspecto pero diferentes pulgadas tendrán proporciones similares, aunque cambiarán considerablemente su anchura y altura.
Por este motivo, antes de comprar conviene consultar siempre las dimensiones exteriores reales del modelo, especialmente cuando existe un espacio limitado para instalarlo.
También hay que considerar el soporte y el espacio necesario para ventilación e instalación.
La pregunta fundamental debería ser:
Cuanto mayor sea esa distancia, mayor deberá ser generalmente el tamaño de la pantalla y de los elementos gráficos que aparezcan en ella.
No es lo mismo instalar una pantalla:
Cada situación requiere una solución diferente.
En puntos donde el usuario se encuentra relativamente cerca de la pantalla no es necesario recurrir a grandes formatos.
Las pantallas compactas pueden funcionar muy bien en:
En estos casos resulta especialmente importante que los textos tengan un tamaño adecuado y que la información sea sencilla.
En un comercio debemos tener en cuenta tanto las dimensiones del establecimiento como la circulación de los clientes.
Una pantalla instalada dentro de una tienda puede utilizarse para:
Los formatos medios, como 43, 50 o 55 pulgadas, resultan muy versátiles para numerosos establecimientos.
Sin embargo, no existe una medida universal: un comercio pequeño y una gran superficie tienen necesidades completamente diferentes.
Las 55 pulgadas constituyen uno de los formatos más interesantes para Digital Signage porque ofrecen un buen equilibrio entre superficie de visualización y facilidad de instalación.
Pueden resultar adecuadas para:
Además, ofrecen suficiente superficie para combinar imágenes, vídeos y mensajes promocionales sin necesidad de disponer de un espacio excesivamente grande.
Cuando aumenta la distancia de visualización o se necesita un mayor impacto visual, puede ser conveniente recurrir a formatos de 65, 75 pulgadas o superiores.
Son especialmente interesantes en:
En estas situaciones la pantalla no solo transmite información: también puede convertirse en un elemento protagonista del espacio.

El escaparate presenta unas condiciones particulares.
La pantalla debe captar la atención de personas que:
Por eso debemos valorar conjuntamente:
tamaño + brillo + ubicación + contenido.
Una pantalla grande con poco brillo puede ser menos efectiva que una pantalla algo menor pero perfectamente visible desde el exterior.
Este es uno de los aspectos que más se olvidan al comparar pantallas publicitarias.
Una pantalla convencional instalada detrás de un escaparate puede perder gran parte de su visibilidad cuando recibe mucha luz ambiental.
Por ello, para estas ubicaciones deben utilizarse pantallas profesionales de alto brillo específicamente preparadas para escaparates.
Antes de decidir aumentar las pulgadas para conseguir más visibilidad, conviene comprobar si el verdadero problema es la luminosidad.

El tamaño tampoco puede analizarse sin considerar la orientación.
Es especialmente apropiado para:
Resulta muy efectivo para:
El formato vertical aprovecha muy bien espacios estrechos y permite reproducir composiciones visuales similares a las utilizadas tradicionalmente en cartelería impresa.
A medida que aumenta el tamaño de la pantalla, la resolución cobra mayor importancia.
Actualmente podemos encontrar principalmente soluciones:
En pantallas grandes, especialmente cuando el público se encuentra relativamente cerca, una mayor resolución permite mostrar:
Sin embargo, también debemos disponer de contenidos creados con una resolución adecuada. Una imagen de baja calidad seguirá viéndose mal aunque utilicemos una excelente pantalla 4K.
Uno de los errores más frecuentes en Digital Signage consiste en intentar mostrar demasiada información.
El usuario debería poder comprender el mensaje rápidamente.
Por eso conviene utilizar:
Especialmente en escaparates, debemos recordar que el público puede estar caminando mientras observa la pantalla.
Menos información y mejor presentada suele funcionar mejor.
En determinados espacios surge otra duda: ¿es mejor instalar una gran pantalla o varias de menor tamaño?
Puede ser preferible cuando buscamos:
Permiten:
La elección dependerá de la estrategia de comunicación del establecimiento.

El tamaño es importante, pero nunca debería decidirse de forma aislada.
Antes de comprar una pantalla publicitaria también debemos analizar:
Las pantallas profesionales pueden estar diseñadas para diferentes niveles de uso diario.
Debe permitir actualizar y programar fácilmente las campañas.
Hay que comprobar el tipo de soporte necesario y la resistencia de la superficie donde se instalará.
Conviene revisar las conexiones y las opciones disponibles para gestionar el contenido.
Para un sistema de Digital Signage es recomendable utilizar pantallas profesionales diseñadas específicamente para funcionamiento comercial continuado.
Aunque cada proyecto debe estudiarse individualmente, podemos utilizar estas situaciones como orientación.
Una pantalla compacta puede resultar suficiente cuando el usuario se encuentra muy cerca.
Los formatos de 43 a 55 pulgadas ofrecen una gran versatilidad para promociones y contenidos de producto.
Además del tamaño, debemos priorizar especialmente el brillo y la visibilidad desde el exterior.
Las pantallas de 65 pulgadas o superiores permiten aumentar el impacto desde mayores distancias.
Puede ser conveniente estudiar videowalls u otras soluciones de gran formato.
Estas referencias deben entenderse como una orientación, no como una regla fija.

No existe un tamaño válido para todos los negocios. Dependerá principalmente del espacio, la distancia de visualización y el contenido.
En muchos comercios sí. Es un formato muy versátil, aunque deberá valorarse según las dimensiones y distribución del establecimiento.
Además del tamaño adecuado, es fundamental utilizar una pantalla profesional con suficiente brillo para mantener la visibilidad frente a la luz exterior.
Dependerá del contenido. El formato vertical funciona especialmente bien como cartel publicitario digital, mientras que el horizontal resulta ideal para vídeo y contenidos panorámicos.
Para un uso profesional continuado es preferible utilizar pantallas específicamente diseñadas para Digital Signage, especialmente en instalaciones exigentes como escaparates.
Una pantalla sobredimensionada puede resultar incómoda en espacios pequeños.
Dos pantallas de las mismas pulgadas pueden ofrecer prestaciones profesionales muy diferentes.
Hay que comprobar las dimensiones reales, no únicamente las pulgadas.
Es uno de los factores fundamentales para determinar el tamaño.
Especialmente grave cuando la instalación se realiza en escaparates.
El diseño de las campañas debe adaptarse tanto al tamaño como a la orientación y distancia de visualización.

Elegir correctamente el tamaño de una pantalla publicitaria requiere analizar mucho más que las pulgadas.
La distancia de visualización, ubicación, brillo, resolución, orientación y tipo de contenido deben estudiarse conjuntamente para encontrar la solución adecuada.
En un pequeño comercio, una pantalla de tamaño medio puede resultar mucho más eficaz que un formato excesivamente grande. En cambio, una instalación visible desde varios metros puede necesitar una superficie considerablemente mayor.
Y cuando hablamos de escaparates, el brillo puede llegar a ser incluso más determinante que las propias dimensiones.
Una correcta planificación permite aprovechar mejor la inversión y conseguir que la pantalla cumpla realmente su objetivo: hacer visible el mensaje y captar la atención del público.
En Cartabón disponemos de soluciones de pantallas publicitarias profesionales para comercios, escaparates, empresas y otros espacios. Si existen dudas sobre el tamaño o las características necesarias, es recomendable estudiar previamente las condiciones de la instalación para seleccionar la solución más adecuada.
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